jueves, 23 de junio de 2011

POLITICA

PRESIDENTE DE ARABIA SAUDITA YEMENÍ, ALÍ ABDALÁ SALEH.



Arabia Saudita es una monarquía. El gobierno está basado en la Sharia, la ley islámica, que es interpretada de acuerdo al estricto rito Hanbalí por el más antiguo sabio religioso, ulama. Arabia Saudita no tuvo Constitución escrita hasta marzo de 1992, en que una serie de reales decretos establecieron una lista de derechos, incrementaron los poderes de los gobiernos provinciales y dotaron al país de un consejo consultivo de sesenta miembros designado por el monarca.

PODER EJECUTIVO Y LEGISLATIVO:

El jefe oficial del gobierno y autoridad religiosa de Arabia Saudita es el rey. La sucesión de este cargo no es hereditaria, y el príncipe heredero es elegido entre la familia real Saudita por miembros de esta misma familia, en consulta con los dirigentes religiosos y gubernamentales. Normalmente el rey también ejerce como primer ministro del país. La familia real y algunas otras familias importantes controlan la mayor parte de los altos cargos gubernamentales.

PODER JUDICIAL:

El sistema judicial de Arabia Saudita se basa en la Sharia, que deriva del Corán (Libro Sagrado del Islam) y de Hadit (tradiciones) del profeta Mahoma. Los principales tribunales del país son el Consejo Supremo de Justicia y la Corte de Casación; existen además tribunales generales y tribunales sumarios.

GOBIERNO LOCAL:
Como resultado de la reforma administrativa de 1993, Arabia Saudita quedó dividida en 13 distritos administrativos, dirigidos por gobernadores designados por asambleas locales de notables. Las grandes ciudades eligen sus propios gobiernos municipales. Los pueblos y las aldeas son gobernados por consejos de ancianos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario